Testamento y testamento vital

¿Qué es un testamento?

Un testamento es un documento legal escrito en algún momento de la vida de una persona donde se dispone la distribución de los bienes de esa persona después de su fallecimiento. Un testamento también puede abordar otras cuestiones importantes, como las instrucciones para el sepelio o la tutela de los niños menores sobrevivientes. En la mayoría de los países sin un testamento válido una persona no tiene derecho a decidir sobre la distribución de su propiedad después de su muerte.

Los testamentos son importantes para todos los adultos, con el VIH o con otra enfermedad, o bien estén en perfecto estado de salud, ya que nunca se sabe cuándo puede sobrevenir la muerte, por accidente o por un problema de salud inesperado.

¿Qué ocurre si no he hecho testamento?

En la mayoría de los países, si no existe testamento, su propiedad será distribuida con arreglo a las estrictas disposiciones legales. También pueden aplicarse la tradición y el derecho consuetudinario. En cualquier caso, sin un testamento válido, sus deseos personales no se tendrán en cuenta. Solamente si redacta cuidadosamente su testamento, con la ayuda de las autoridades legales de su país, podrá asegurar que sus deseos personales serán respetados.

¿Por qué debo hacer testamento?

Un testamento puede ayudarle a llevar a cabo muchas cosas. La siguiente lista no está completa y posiblemente no todos los elementos señalados se apliquen en todos los países. Debe consultar con las autoridades legales locales qué ventajas puede tener en su país. Un testamento puede ayudar a:

  • Disponer la distribución de sus bienes después de su muerte. Esto incluye el dinero, la casa y los terrenos, si son de su propiedad, y los efectos personales de valor, como joyas y tesoros familiares.
  • Prever la transferencia más eficaz y eficiente posible de sus bienes a sus herederos.
  • Reducir los impuestos asociados a la transmisión de propiedades.
  • Designar a un tutor para sus hijos menores de edad en el caso de que su esposa no pueda hacerlo o de que no esté casado. El tutor será responsable de la atención física de sus hijos y de gestionar el dinero o propiedad que les haya dejado hasta que alcancen la mayoría de edad.
  • Proteger a las mujeres. En algunos países, las mujeres tienen menos derechos de sucesión, legales o tradicionales, que los varones. Y también pueden tener menos derecho a decidir qué quieren hacer con sus bienes o acerca de la tutela de los hijos. Al consultarlo con las autoridades legales, podrá establecer salvaguardias en su testamento para subsanar todas o algunas de estas desigualdades.
  • Designar a alguien en quien confía para supervisar la liquidación de sus bienes.
  • Reducir la incertidumbre, la ansiedad y los conflictos familiares en el momento de su fallecimiento.
  • Establecer un plan financiero para un respaldo económico continuo de sus seres queridos.
  • Ayudar a otras personas por medio de una donación a su institución religiosa, escuela u organización benéfica favorita.
  • Describir los detalles de sus preferencias para los funerales, el entierro o incineración.

¿Cómo inicio el proceso?

Lo primero que debe hacer es pensar en lo que le gustaría que ocurriese con respecto a los puntos mencionados anteriormente. Escriba lo que piense e incluso, tal vez, puede discutirlo con los implicados, como los miembros de su familia. Comuníqueles sus preferencias y pídales que se aseguren de que esas preferencias sean respetadas tras su fallecimiento.

También necesitará averiguar qué disposiciones legales se requieren en su país para asegurar que su testamento sea respetado. En la mayor parte de los países, es necesario tener un documento escrito que sea reconocido por la ley y que estipule que haya sido redactado por usted en plenas facultades mentales. Quizá también sea necesario tener en cuenta el derecho consuetudinario cuando redacte el testamento. Para que un testamento sea válido, en la mayoría de los países debe cumplirse una serie de requisitos básicos:

  • El testamento debe estar en forma escrita.
  • Deber estar firmado por la persona que lo realiza.
  • Debe estar firmado por testigos competentes.
  • El firmante del testamento debe estar en plenas facultades mentales y no actuar bajo coacción o bajo la influencia o control de otra persona.

¿Los testamentos son solo para los ricos?

No, en absoluto. Sea su patrimonio (el total de todo lo que posee) pequeño o grande, nunca es insignificante. Su patrimonio es la representación material del trabajo de su vida. Lo que quiera hacer con él expresa su amor, sus preocupaciones y sus valores.

Una vez escrito, ¿permanecerá inalterable para siempre mi testamento?

Aunque haya escrito el testamento durante su vida, no tendrá efecto hasta el momento de su fallecimiento. Así pues, puede y debe ponerlo al día cuando se produzcan cambios en su vida: los relacionados con sus bienes, con la forma como le gustaría que fueran distribuidos, con la persona que querría que se ocupase de sus hijos menores o incluso con las disposiciones relativas a sus funerales, entierro o incineración.

¿Dónde debo guardar mi testamento?

Consúltelo con las autoridades legales de su país. En la mayoría de los países, el original debe guardarse en un lugar seguro. En algunos países, ese lugar puede ser un banco u otro lugar con una caja de seguridad ignífuga. Asegúrese de comunicar a los responsables de llevar a cabo sus deseos el lugar donde está guardado su testamento y cómo puede acceder a él.

¿Y qué es un "testamento vital"?

Gracias a los avances realizados en el campo de la medicina, muchas personas que en el pasado hubieran fallecido por causas naturales en la actualidad se mantienen con vida con tratamientos y atención especiales. Con frecuencia, una persona puede desear un tratamiento de esta índole porque gracias a él podrá recobrar su salud. Otras veces, en cambio, ese tratamiento quizá no sea deseado por la persona enferma porque puede considerarlo sólo como una forma de prolongar el proceso de la muerte más que una forma de restablecer una calidad de vida aceptable.

En la mayoría de los países, la persona, conforme a las leyes o la tradición, tiene el derecho personal a decidir si comienza, continúa o da por finalizado un tratamiento médico. Mientras una persona esté mentalmente capacitada, puede ser consultada acerca de qué tratamiento desea, pero cuando una persona ha perdido la capacidad para comunicarse, la situación es distinta.

Solo si redacta cuidadosamente su testamento, con la ayuda de las autoridades legales de su país, podrá asegurar que sus deseos personales serán respetados.

En algunos países, puede prepararse un documento denominado "testamento vital" o "testamento biológico" para que los deseos en lo que concierne al tratamiento médico sean respetados. Si no tiene un testamento vital, la decisión de seguir el tratamiento para mantenerlo con vida recaerá en otras personas, sean las autoridades médicas, los familiares o las autoridades legales. En el caso de las situaciones en las que no querría seguir un tratamiento, es importante que comunique su voluntad mientras pueda hacerlo. Sus deseos pueden quedar registrados en un testamento biológico que en muchos países asegurará que sus preferencias serán respetadas. Para preparar un testamento legal válido con sus preferencias sobre cuestiones médicas necesitará consultar a una autoridad legal en su país.