Transmisión

¿Cómo se transmite el VIH?

El VIH se transmite por medio de:

  • Contacto sexual no protegido, principalmente coito vaginal o anal sin protección con alguien infectado por el VIH. En todo el mundo, el coito es el principal modo de transmisión del VIH. Es muy improbable que las relaciones sexuales orales den lugar a la transmisión del VIH, pero el riesgo aumenta si la boca o los genitales presentan cortes o llagas.
  • Exposición a sangre infectada. El modo más eficiente de transmisión del VIH es la introducción de sangre infectada en el torrente sanguíneo, especialmente a través de transfusión de sangre infectada. La mayor parte de la transmisión por vía sanguínea tiene lugar actualmente como consecuencia del uso múltiple de equipos de inyección contaminados durante el consumo de drogas inyectables. El uso de jeringas y otros equipos médicos mal esterilizados en contextos de atención sanitaria también puede facilitar la transmisión del VIH. Se exige a los Servicios Médicos de las Naciones Unidas que tomen todas las precauciones necesarias y sólo utilicen equipos nuevos o esterilizados. Dentro del sistema de las Naciones Unidas es improbable que nos infectemos de esta forma, siempre que utilicemos centros médicos del propio sistema o aprobados por él. Sin embargo, deberían adoptarse precauciones adicionales al emplear instalaciones médicas no aprobadas por las Naciones Unidas, ya que no es posible garantizar la seguridad de los suministros sanguíneos o materiales de inyección obtenidos en otras partes. Lo mejor es evitar siempre la exposición directa a la sangre de otra persona para prevenir no sólo el VIH sino también la hepatitis y otras infecciones transmitidas por la sangre.
  • Transmisión del VIH de una madre a su hijo, durante el embarazo, en el parto o como consecuencia de la lactancia materna.
¿Está seguro de que estas son las únicas formas en que puede transmitirse el VIH?

Sí. El VIH es el virus estudiado con mayor detalle de la historia. Existen pruebas contundentes que indican que usted no puede infectarse ni infectar a otros de ninguna de las siguientes maneras:

  • Dando la mano, abrazando o besando a otra persona
  • Tosiendo o estornudando
  • Entrando en contacto con saliva
  • Utilizando un teléfono público
  • Visitando un hospital
  • Abriendo una puerta
  • Compartiendo comida o utensilios para comer o beber
  • Compartiendo el cepillo de dientes
  • Utilizando fuentes de agua
  • Utilizando lavabos o duchas
  • Bañándose en piscinas
  • Por la picadura de un mosquito o cualquier otro insecto
  • Trabajando, teniendo relaciones sociales o conviviendo con personas infectadas por el VIH.
¿Es seguro que una persona no infectada trabaje con personas que viven con el VIH y viceversa?

Sí. El VIH no puede transmitirse como consecuencia de un contacto casual. Es totalmente seguro trabajar con personas que viven con el VIH o con personas cuya infección ha progresado a sida. Las políticas sobre personal de las Naciones Unidas prohíben estrictamente la discriminación contra los funcionarios que viven con el VIH. La Política de los servicios de personal de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida vela por un lugar de trabajo seguro en el que se protejan la dignidad y los derechos humanos de todo el personal.

Es totalmente seguro trabajar con personas que viven con el VIH o con personas cuya infección ha progresado a sida.

¿Es seguro contratar a personas que viven con el VIH para que trabajen en nuestras casas u oficinas?

Si.Puesto que el VIH sólo puede transmitirse por medio de relaciones sexuales sin protección, transfusión sanguínea, mediante el uso de equipos contaminados de inyección o de la madre a su hijo, no hay ningún motivo para no contratar a una persona con el VIH, como tampoco lo hay para que una persona con el VIH piense que no puede ser empleada en casa de otros. Recuerde que el VIH no puede transmitirse por abrazos, besos, jugando con niños, utilizando un mismo lavabo, compartiendo cubiertos o utensilios de bebida, preparando la comida de la familia o realizando otras labores domésticas.

La política de las Naciones Unidas establece claramente que el VIH no debería ser un factor a la hora de contratar a personal o asignar un puesto de trabajo. Las pruebas de detección del VIH no son obligatorias para la contratación y nadie infectado por el VIH puede ser obligado a revelar su estado. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) promueve este criterio para todos los empleadores a nivel mundial. El personal de las Naciones Unidas que contrate a personas para que trabajen en sus casas también debería seguir la misma política.

Las Naciones Unidas recomiendan que todo el personal que trabaje en casas de miembros de las Naciones Unidas tenga acceso a servicios de prevención, además de asistencia sanitaria y tratamiento. Si su casa también es un lugar de trabajo, asegúrese de que los empleados que contrate, ya sea directamente o a través de organizaciones locales, pueden disponer fácilmente de información sobre el VIH. Puede compartir sus conocimientos con sus empleados domésticos y animarlos a que se sometan a la prueba del VIH y aprendan más sobre la epidemia.

TRANSMISIÓN MATERNOINFANTIL

¿Es seguro tener un hijo si estoy infectada por el VIH?

Para muchas personas VIH-positivas puede resultar extremadamente difícil decidir si tienen un hijo o no. Un primer paso importante es consultar con el médico para obtener la información más reciente y recibir asesoramiento que contribuya a tomar decisiones saludables. Si usted es un hombre con el VIH, tenga en cuenta el efecto potencial que su decisión podría tener sobre la salud de su pareja. Si ella es VIH-negativa, es importante que permanezca a salvo del virus, ya que las infecciones contraídas durante el embarazo aumentan el riesgo de transmisión del VIH al feto. Si ella también es VIH-positiva, el neonato podría contraer el virus durante el embarazo, el parto o la lactancia materna. Cada año, cientos de miles de niños se infectan por el VIH durante el embarazo, en el parto o como consecuencia de la lactancia materna. Por suerte, algunos de los fármacos antirretrovíricos que han demostrado ser tan eficaces para tratar la infección por el VIH también lo son para reducir significativamente el riesgo de transmisión maternoinfantil del virus.

La prevención eficaz de la transmisión maternoinfantil incluye varios componentes. Si está embarazada, debería recibir asistencia prenatal de personal sanitario cualificado. La mayoría de los médicos prenatales le ofrecerá la prueba del VIH; si el suyo no lo hace, pídaselo. Si resulta ser VIH-positiva en contexto prenatal, se le asesorará sobre sus opciones reproductivas. A la hora de hacerse la prueba del VIH, las mujeres embarazadas también deberían someterse a pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual.

Reducir el riesgo de transmisión maternoinfantil Una mujer VIH-positiva que esté embarazada puede transmitir el virus a su hijo en el útero, durante el parto o en el periodo postnatal como consecuencia de la lactancia materna. Los estudios en países industrializados indican que el conjunto completo de medidas de prevención (asesoramiento y pruebas; asistencia prenatal exhaustiva y asesoramiento pertinente; terapia antirretrovírica apropiada con el régimen más eficaz y asesoramiento sobre alternativas a la lactancia materna) puede reducir el riesgo de transmisión maternoinfantil hasta convertirlo en un incidente excepcional. Con estas medidas, el riesgo de transmisión maternoinfantil puede disminuir hasta tan sólo el 2%. Por lo que se refiere a la transmisión postnatal, las mujeres VIH-positivas deberían evitar en lo posible la lactancia materna y administrar tan sólo sustitutos, siempre y cuando sean seguros y estén disponibles. En ningún caso, y con independencia de estar o no infectada por el VIH, las mujeres deberían combinar la lactancia materna con leche de fórmula u otros alimentos, ya que esto podría debilitar la capacidad del propio niño para luchar contra las infecciones. Si una mujer con el VIH tiene que dar el pecho a su hijo, debería hacerlo únicamente durante los primeros seis meses y luego cambiar a un sustituto artificial.

En última instancia, si está infectada por el VIH, sólo usted puede decidir si desea tener un hijo. La elección puede resultar particularmente difícil si su embarazo es consecuencia de una violación. Si recibe asistencia a través de servicios médicos afiliados a las Naciones Unidas, puede estar segura de que le proporcionarán la información, asesoramiento y apoyo que necesita para tomar una decisión con conocimiento de causa. Tener hijos sigue siendo una opción para las personas con el VIH. A muchas de ellas, los niños les proporcionan una enorme alegría y les da sentido a sus vidas, y es importante que todos apoyemos el derecho de las personas VIH-positivas a ser padres.

Para más información sobre la transmisión maternoinfantil, consulte las siguientes direcciones:http://www.who.int/hiv/pub/guidelines/pmtct/en/ (en Inglés) y http://www.who.int/hiv/topics/vct/toolkit/additional_resources/children/en/index3.html (en Inglés).

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